Cuando algo es para ti, será tuyo en el momento adecuado. Mira por qué debes dejar de forzar las cosas

En ocasiones, el apego es poco saludable y puede convertirse en tormento para quienes no saben amar sin ataduras. Nada en la vida debe ser forzado, aunque algunos sostienen una relación sin amor, en la que las dos partes están en un punto de quiebre, y lejos de obtener apoyo, comprensión e impulso para superarse; son víctimas de malos tratos, pesimismo, amargura, y malas actitudes.
 
Es importante entender que el amor saludable no es fácil, no se obtiene de manera sencilla, y por ello es necesario tener en cuenta que para llegar a un nivel de compromiso y confianza altos, debemos respetar las decisiones y la esencia de nuestra pareja. Quizás sea posible chantajear al otro para captar su atención, para retenerlo y de alguna manera doblegar su espíritu, ¿pero a qué costo? Forzar una relación nunca será bueno, por el contrario, traerá infelicidad y dolor a ambas partes. 
 

Cuando una persona sea lo mejor para ti te lo dirá su comportamiento y sus acciones, sus ideas y su manera de demostrar afecto. Pero si la relación se deteriora rápidamente y a pesar de que te esfuerces, la compatibilidad no se da, lo mejor es aceptar que a fuerzas, ni los zapatos entran.
Considera estos aspectos antes de caer en la angustia y la desesperación; recuerda que cada persona es diferente, y debe ser libre de tomar sus decisiones. 
 
1. No eres dueño/a de tu pareja

Si estás en una relación de pareja debes saber que cada uno es libre de decidir lo que le parezca mejor. Por supuesto que cuando se comparte la vida con otra persona, es necesario llegar a acuerdos, dialogar y proponer soluciones a cada problema que puedan surgir; No obstante, es imposible querer hacer sólo nuestra voluntad e ignorar los deseos de tu pareja.

No puedes forzar a nadie a estar de acuerdo con tus ideas, tampoco se debe recurrir al chantaje o a las amenazas para tratar de imponer tus pensamientos. Una relación saludable acepta, compara, y en ocasiones cede por el bien de la relación.
 
2. No te engañes a ti mismo/a
 

¿De verdad te sientes enamorado? ¿Tu relación va bien en realidad? Algunas veces somos víctimas de nuestra mente, pues en vez de aceptar la realidad formamos una falsa percepción de los acontecimientos, moldeando a nuestra conveniencia todo lo que nos hace sentir bien. De esa manera negamos los problemas de la relación, nos arraigamos a algo que no puede ser, en vez de intentar superar lo que nos puede hacer daño.

Es posible corregir una relación que se está dañando, pero hay que hacerlo con paciencia, con honestidad, y siempre teniendo en cuenta la opinión de tu pareja, pues de nada sirve engañarse y estar inmerso en una situación negativa y dolorosa.
 
3. No estas cerca de la realidad
 

Tratar de forzar una situación o querer obligar a otra persona a permanecer en una relación complicada es una manera de evadir la realidad. Si te encierras en tu propio mundo, donde todo marcha bien, te estarás alejando de lo que en realidad ocurre, y si niegas la realidad nunca podrás resolver el verdadero problema.

Para amar sin aferrarse o para dejar ir a alguien que no es feliz a tu lado debes ser valiente, aceptar la realidad y comprender que algunas veces, la soledad nos ayuda a descubrir lo que en verdad necesitamos. Esto nos lleva al siguiente punto.
 
4. Para estar bien con tu pareja tienes que saber lo que necesitas
 

Amarte y conocerte es el primer escalon para amar a otra persona. No debes forzar la vida, tampoco debes adaptarte a tu pareja ni intentar cambiarla para que haga lo mismo. Ten en cuenta que la clave para un amor saludable es ser tu mismo, tener el respeto y tolerancia. Para saber lo que quieres en una relación tienes que ordenar tus prioridades, pues cada quien tiene sus propias metas y deseos de superación que no se apagarán con el paso de los años. Considera que tu pareja tiene sus propia ideas de desarrollo personal, y es importante conocerlas antes de enlazar sus vidas.
 
5. No confundas amor con obsesión 
 

Ama sin ataduras, con libertad. No confundas la dependencia emocional y el miedo a la soledad con amor, porque éste no se convierte en necesidad o impulso para seguir viviendo. La vida misma es tan rica y llena de colores, que para gozarla plenamente no es necesario aferrarse a una persona. El desapego no es falta de compromiso o de cariño, es querer libremente, sin forzar al otro. Es amar sin necesitar, pero cuidar como si así fuera.

El amor es la fuerza más poderosa del universo y lo puede superar todo, pero no debemos forzar una relación de pareja, pues esto sólo les traerá infelicidad, decepción y amargura.

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